jueves, 30 de agosto de 2012

Gran festejo del Día del Niño

El domingo 26 de agosto, docentes de PEP e PEI del Instituto del Bicentenario, celebramos el Día del Niño en el Polideportivo Nº 5 del Barrio la Estanzuela.
Un día de pleno sol se hizo presente para colaborar con nosotros, los futuros docentes. La solidaridad, la buena predisposición, la cuota de humor y el ferviente deseo de que todo saliera bien no faltó.
A las 14:30 hs empezaron a arribar nuestros primeros agasajados acompañados con sus padres. Todos y cada uno de ellos pasaban de uno a otro juego, animados por el anhelo de ganarse un premio.
No faltó el clásico chocolate que se hace presente en este tipo de eventos.
La fiesta se desarrolló en un marco de orden, respetuosidad, camaradería; además lo más importante es que no hubieron accidentes.
No debemos pasar por alto el apoyo incondicional de nuestros queridos profesores, que junto con nosotros hicieron que este día fuera especial.

Ornamentando con vivos colores el Polideportivo
 



Nuestros Profesores en plena elaboración del chocolate

 

lunes, 20 de agosto de 2012

El elemento más educativo: La Familia

La familia es el lugar natural de la educación. Los lazos que en ella se crean son los más fuertes y profundos. El primer vínculo surge del amor matrimonial, con su felicidad,  unión y apoyo, se da origen a uno de los más grandes amores que son los hijos. En este entorno de armonía y afecto se le reconoce al niño su valía. La llegada de este nuevo retoño implicará asumir el rol de padre y madre respectivamente.
Los padres transmiten valores, afecto, hábitos, normas, los cuales se transforman en modelos a seguir por sus hijos.
Hoy en día, la educación se impregna de otros valores que son externos al ámbito familiar y que provienen principalmente de los medios de comunicación. Dentro de este contexto cabe destacar netamente como motor de la enseñanza a la televisión.
La mayoría de los jóvenes  se han masificado, expresándose del mismo modo, vistiendo acorde a la moda imperante, principios de razonamientos idénticos, misma visión de la sexualidad, religión y matrimonio. Detrás de ese patrón de conducta, en el que desaparece la creatividad personal, está la monopolización de la cultura preponderante en los causes por donde se difunde. Al no presentarse otra alternativa cultural o contracultura este agente universal penetra por doquier.
Ciertamente los padres no pueden hacer disuadir a sus hijos de consumir los arquetipos reinantes; como por ejemplo promover una moda, que lleve al abandono de las prendas provocativas que descubren el cuerpo de las hijas y provocan a los hijos; o producir series televisivas con padres e hijos normales que contrarresten a la desarraigada “Familia” Simpson.
Afortunadamente todavía hay posibilidades de rectificación, siendo deber de los padres continuar y reforzar su labor educativa pregonando amor, diálogo constante y la posibilidad de que ellos, los hijos, puedan desarrollar una conciencia reflexiva.


jueves, 2 de agosto de 2012

Rivalidades en el Ámbito Laboral

Las relaciones humanas pueden tornarse muy especiales cuando las personas se encuentran trabajando en un mismo espacio. Cada uno lleva su personalidad, complejos, angustias y expectativas a ese espacio laboral en el que pasan por lo menos ocho horas al día. Es necesario entender que cuando uno ingresa a un grupo de trabajo pone lo mejor de sí pero también teme a ser rechazado o cuestionado por el grupo. Y, ante esto, tiene conductas de adaptación o defensa que crean a su vez una reacción en el grupo.
Sin embargo, el grupo laboral también pone aprueba a sus componentes y rápidamente busca tener aliados y excluidos en dicho grupo humano.
Dentro del trabajo surgen una cantidad de dinámicas que hacen que la persona se comporte por su lado más adulto o por su lado más infantil. Así mismo personas que tienen baja autoestima prefieren destruir a sus compañeros -solo en su mente-, y si pueden hacerlo a nivel laboral dañan su imagen y su honor.
Otro factor que actúa entre compañeros de trabajo es la competitividad, lo cual puede ser un elemento necesario y saludable pero también puede tornarse en una enemistad que llega a hacer imposible la convivencia laboral.
Hoy en día se sabe que los mejores centros de trabajo son aquellos en que sus miembros además de competir, forman equipos a pesar de sus diferencias y reconocen ciertos aspectos infantiles como son la envidia, los celos y la competencia destructiva que existe dentro de cada uno.
Se puede decir que todo centro de trabajo funciona de alguna manera como una familia, la cual coloca en sus líderes y autoridades las funciones paternas y en los compañeros de trabajo las relaciones filiales (entre hermanos). De allí también la importancia que los jefes sepan detectar esas situaciones y no caigan en favoritismos sino promuevan una cultura del reconocimiento saludable para no dejar vacíos afectivos entre sus miembros que busquen ser saciados de manera infantil entre los empleados.

Padres, Niños e Internet

Estar al tanto de lo que hacen los chicos en Internet no es tarea fácil pero tampoco imposible.
Si bien se supone que las redes sociales son ambientes "protegidos", ya que la interacción del niño se produce a través de contactos que conoce previamente, y a los que tuvo que "aceptar como amigo", esto no siempre es así. Muchos niños suelen aceptar solicitudes sin saber realmente de quién se trata.
Es lógico que a una edad tan temprana no se minimicen o directamente no se consideren los riesgos a los que se exponen los menores cada vez que se colocan frente a la computadora. Por ello, para los especialistas es tan importante que un adulto acompañe al chico, o al menos esté al tanto de quiénes son sus "amigos sociales", qué tipo de fotos sube o qué nivel de comentarios hace. No se trata -como algunos padres piensan- de espiar a sus hijos o quitarles libertad, es una cuestión de prevención ante problemas tan graves en esa etapa de desarrollo como pueden ser la violencia y la discriminación; o más grave como el acoso o la pedofilia.